Aportaciones de los colegios de ingenieros de montes e ingenieros técnicos forestales a la ley de montes

Alegaciones de los Colegios de Ingenieros de Montes e Ingenieros Técnicos Forestales que han sido recogidas en el texto definitivo de la Ley de Montes (Ley 43/2003 de 21 de noviembre)

 

Por Concha Jiménez Shaw

 

A continuación figuran los artículos de la Ley de Montes 43/2003, en los que se han tomado en consideración alegaciones de las que hicieron los Colegios de Ingenieros de Montes e Ingenieros Técnicos Forestales en el trámite de informe por el Consejo Nacional de Bosques.

 

El informe toma como referencia el número del artículo del texto definitivamente aprobado de la Ley, y en cada epígrafe figuran, en primer término, la versión del Anteproyecto, en segundo lugar, las alegaciones del Colegio –y en ocasiones la redacción alternativa que propone-, y finalmente la redacción definitiva.

Hay que advertir que es frecuente que las alegaciones se hagan a un artículo, y se encuentren finalmente en otro, al haber cambiado la numeración. Al final se recoge un índice.

 

·        Redacción originaria

3. La superficie de monte incluida en vías pecuarias se rige por su legislación específica, así como por las disposiciones de esta Ley en lo que no sea contrario a aquella. 

·        Alegación

Art. 2.3 

Corregir una redacción que induce a confusión, pues si es vía pecuaria, no tiene la consideración de monte.

Redacción alternativa 

 

“Las vías pecuarias que atraviesen o linden con montes se rigen por su legislación específica, así como por las disposiciones de esta Ley, en lo que no sea contrario a aquella”.

·        Redacción  definitiva

Art. 2

4.Las vías pecuarias que atraviesen o linden con montes se rigen por su legislación específica, así como por las disposiciones de esta Ley, en lo que no sea contrario a aquella

 

·        Redacción originaria

Los montes, en cuanto recursos naturales, desempeñan una función social primordial…

·        Alegación

Art. 4

Corregir la redacción, los montes no son recursos en si mismos, sino fuente de recursos.

 

Redacción alternativa

 

            Los montes, en cuanto fuente de recursos naturales, desempeñan…

·        Redacción definitiva

Los montes, independientemente de su titularidad, desempeñan una función social primordial, tanto como fuente de recursos naturales como…

 

·        Redacción originaria

c) Los terrenos agrícolas abandonados que cumplan las condiciones que determine la Comunidad Autónoma, y siempre que el plazo de abandono no sea inferior a cinco años.

·        Alegación

Art. 5.1.

Se propone una regulación más precisa de los supuestos a) y c), (…)

 
Redacción alternativa

 

c) Los terrenos en los que la actividad agrícola hubiera sido abandonada, que cumplan las condiciones que determine la Comunidad Autónoma, siempre que el plazo de abandono no sea inferior a cinco años, y que los terrenos hayan adquirido signos inequívocos de su estado forestal.

(…)

Justificación

Estas cuestiones, que afectan al concepto jurídico de Monte, no cabe la menor duda que debe formar parte de la normativa básica  en la materia, pues suponen precisamente la definición de la misma.

(…)

Por lo que se refiere a los terrenos agrícolas abandonados, y a la vista de los ingentes problemas que se han planteado en las Comunidades Autónomas que han introducido esta figura, parece conveniente que se establezca un requisito de carácter objetivo, como es el de que el terreno tenga signos de su carácter forestal.

 

·        Redacción definitiva

c) Los terrenos agrícolas abandonados que cumplan las condiciones y plazos que determine la comunidad autónoma, y siempre que hayan adquirido signos inequívocos de su estado forestal.

 

·        Redacción originaria

Especie forestal: especie arbórea, arbustiva, de matorral o herbácea que no es característica del cultivo agrícola.

·        Alegación

q       Precisar el concepto de “especie forestal”, para evitar que puedan surgir dudas con determinadas especies (higueras, nogales, etc).

 

Redacción alternativa:

 

Especie forestal: especie arbórea, arbustiva, de matorral o herbácea que no es característica exclusivamente del cultivo agrícola.

·        Redacción definitiva

Especie forestal: especie arbórea, arbustiva, de matorral o herbácea que no es característica de forma exclusiva del cultivo agrícola.

·        Redacción originaria

Aprovechamientos forestales: los maderables y leñosos, de pastos, frutos, hongos, plantas aromáticas y medicinales, productos apícolas y los demás productos característicos de los montes.

·        Alegación

q       Incluir en la definición de aprovechamientos forestales los cinegéticos y otros.

 

Redacción alternativa:

Aprovechamientos forestales: los maderables y leñosos, de pastos, frutos, hongos, corcho, resinas, fauna cinegética, plantas aromáticas y medicinales, productos apícolas y los demás productos característicos de los montes.

 

Justificación: en cuanto al corcho y resinas su importancia, que los hace merecedores de una mención específica. En cuanto a la fauna cinegética, se trataría de seguir el criterio  tanto del Reglamento de Montes, que en su artículo 221 regula el aprovechamiento de la caza en los montes catalogados de las Entidades Locales, como de varias leyes forestales autonómicas, que lo incluyen expresamente como aprovechamiento forestal.

 La ley básica estatal, aun cuando se impondrá a las de las Comunidades Autónomas no debe volverles la espalda de forma sistemática, y puede aprovecharse lo que de positivo y válido tienen.

·        Redacción definitiva

Aprovechamientos forestales: los maderables y leñosos, incluida la biomasa forestal, los de corcho, pastos, caza, frutos, hongos, plantas aromáticas y medicinales, productos apícolas y los demás productos y servicios con valor de mercado característicos de los montes.

 

·        Redacción originaria

Corresponden al Estado en las materias relacionadas con ésta Ley las siguientes funciones:

·        Alegación

q       Primer inciso: Corregir el término “Estado” por “Administración General del Estado”

 

Redacción alternativa

      Corresponden a la Administración General del Estado en las materias relacionadas con ésta Ley las siguientes funciones:

·        Redacción definitiva

1. Corresponden a la Administración General del Estado en las materias relacionadas con ésta ley las siguientes competencias de forma exclusiva:

·        Redacción originaria

Artículo 12.- Dominio Público Forestal.

A partir de la entrada en vigor de esta Ley serán de dominio público e integrarán el Dominio Público Forestal todos los montes de titularidad pública.

·        Alegación

Art. 12

La creación del Dominio Público Forestal parece una buena medida. El Colegio de Ingenieros de Montes no puede criticarla con carácter general, pues se trata, evidentemente, de una figura que ofrece el ordenamiento jurídico para la protección del monte.

Ahora bien, cabe anticipar que existirán problemas para su aplicación a todos los montes públicos, en especial, a los montes de titularidad de entes locales, sobre todo si se mantiene el régimen de usos establecido en el artículo 14.1 de la Ley.

No se discute en absoluto su aplicación a los Montes Catalogados, pero para los restantes, tal vez habría que haber matizado, tomando en consideración la diversidad de situaciones, tamaños, usos etc, o dejado a la Comunidad Autónoma que lo estableciese dentro de un marco.

·        Redacción definitiva

Artículo 12.- Montes de dominio público y montes patrimoniales.

1. Son de dominio público o demaniales e integran el dominio público forestal:

a)     Por razones de servicio público, los montes incluidos en el Catalogo de Montes de Utilidad Pública a la entrada en vigor de esta Ley, así como los que se incluyan en él de acuerdo con el artículo 16.

b)     Los montes comunales, pertenecientes a las entidades locales, en tanto su aprovechamiento corresponda al común de los vecinos.

c)      Aquellos otros montes que, sin reunir las características anteriores, hayan sido afectados a un uso o servicio público.

 

·        Redacción originaria

Artículo 14.- Régimen de usos en el Dominio Público Forestal.

1.La utilización del Dominio Público Forestal, salvo los montes afectados a la Defensa Nacional y al Patrimonio Nacional, será libre, pública y gratuita para los usos comunes y respetuosos con el medio natural, tales como el senderismo, la escalada, la visita educativa y estética, la fotografía y otros semejantes, siempre que se realicen de acuerdo con la normativa vigente, en particular con lo previsto en los instrumentos de planificación y gestión aplicables.

·        Alegación

Art. 14.

No parece correcta la afectación del Dominio Público Forestal a una utilización libre, pública y gratuita, sino al servicio  público. Se propone la inclusión de una primera frase que recoja esta afectación.

 

Redacción que se propone:

 

Artículo 14.- Régimen de usos en el Dominio Público Forestal.

El Dominio Público Forestal se encuentra afecto al servicio público.

            1…..

Justificación

La expresión que emplea el precepto de que la utilización será libre, pública y gratuita, además de resultar un tanto demagógica, plantea el problema de que, aunque sea respetuosa con la naturaleza, puede no ser compatible con los aprovechamientos forestales y la conservación de valores naturales o geológicos del monte.

 

Por lo demás, la posible reserva, que se limita  a la Administración General del Estado, puede plantear dudas. Si bien es evidente que las Comunidades Autónomas podrían hacer reservas en virtud de sus competencias sobre los montes de su titularidad, no se resuelve la cuestión en el caso de otras Administraciones, en particular la local, lo que podría ser abordado por la ley estatal en virtud también de sus competencias en materia de legislación de régimen local.

 

Redacción alternativa:

 

“La utilización del Dominio Público Forestal, salvo los montes afectados a la Defensa Nacional y al Patrimonio Nacional, será libre publica y gratuita para los usos comunes y respetuosos con el medio natural, tales como el senderismo, la escalada, la visita educativa y estética, la fotografía y otros semejantes, siempre que se realicen de acuerdo con la normativa vigente, en particular con lo previsto en los instrumentos de planificación y gestión aplicables, y cuando esta utilización sea compatible con los aprovechamientos, concesiones y autorizaciones legalmente otorgadas.

·        Redacción definitiva

Artículo 15.- Régimen de usos en el Dominio Público Forestal.

1. La Administración gestora de los montes demaniales podrá dar carácter público a aquellos usos respetuosos con el medio natural siempre que se realicen sin ánimo de lucro y de acuerdo con la normativa vigente, en particular con lo previsto en los instrumentos de planificación y gestión aplicables, y cuando sean compatibles con los aprovechamientos, autorizaciones o concesiones legalmente establecidos.

 

·        Redacción originaria

Art. 16.

2. La desafectación de los restantes montes demaniales se tramitará por su Administración titular y requerirá en todo caso el informe del órgano forestal de la Comunidad Autónoma.

·        Alegación

Art. 16.2

Parece imprescindible que el informe sea, en este caso, vinculante, dada la trascendencia de la desafectación.

Redacción alternativa:

 

2.La desafectación de los restantes montes demaniales se tramitará por su Administración titular y requerirá en todo caso el informe favorable del órgano forestal de la Comunidad Autónoma.

·        Redacción definitiva

Art. 17.

2. La desafectación de los restantes montes demaniales se tramitará por su Administración titular y requerirá en todo caso el informe favorable del órgano forestal de la Comunidad Autónoma.

 

·        Redacción originaria

Art. 17

3. La Administración titular o gestora inscribirá los montes catalogados, así como cualquier derecho sobre los mismos, en el Registro de la Propiedad, mediante certificación acompañada por un plano topográfico del monte o el levantado para el deslinde.

·        Alegación

Art. 17.3

 Incluir que el plano topográfico del monte que debe acompañar a la certificación para la inscripción del monte catalogado en el Registro de la Propiedad, sea como mínimo a escala 1:10.000

 

Redacción alternativa:

3. La Administración titular o gestora inscribirá los montes catalogados, así como cualquier derecho sobre los mimos, en el Registro de la Propiedad, mediante certificación acompañada por un plano topográfico del monte o el levantado para el deslinde, que deberán tener una escala de al menos 1:10.000.

 

Justificación : De no ser así, la norma resultaría perfectamente inútil, porque un plano a escala menos detallada no serviría a la finalidad que se pretende. Es imprescindible que esta cuestión se regule en una norma estatal, pues solo el Estado puede establecer los requisitos para el acceso al Registro de la Propiedad. Asimismo es conveniente que se recoja en esta Ley, dado que no está previsto un desarrollo reglamentario en cuanto a este punto.

·        Redacción definitiva

Art. 18

3. La Administración titular o gestora inscribirá los montes catalogados, así como cualquier derecho sobre ellos, en el Registro de la Propiedad, mediante certificación acompañada por un plano topográfico del monte o el levantado para el deslinde, a escala apropiada. En la certificación expedida para dicha inscripción se incluirá la referencia catastral del inmueble o inmuebles que constituyan el monte catalogado, de acuerdo con la Ley 48/2002 del Catastro Inmobiliario.

 

·        Redacción originaria

Art. 22

3. La clasificación de un monte como protector se iniciará a instancia del propietario. El órgano forestal de la Comunidad Autónoma correspondiente dispondrá de nueve meses para resolver.

·        Alegación

Art. 22

La regulación de este precepto deja prácticamente vacía y sin sentido la categoría. No solo se establece que las Comunidades “podrán” clasificar, sino que se deja la iniciativa al propietario. Difícilmente este lo hará, aun cuando pueda tener algún beneficio fiscal.

Si se quiere mantener la existencia de Montes protectores debe imponerse su clasificación como tales.

Redacción alternativa

 

1. Las Comunidades Autónomas podrán deberán clasificar como protectores aquellos montes privados que cumplan las condiciones que para montes públicos establece el artículo 13.

(…)

3. La clasificación de un monte como protector se iniciará de oficio ó a instancia del propietario. El órgano forestal de la Comunidad Autónoma correspondiente dispondrá de nueve meses para resolver.

·        Redacción definitiva

Art. 24

3. La clasificación y desclasificación de un monte protector, o parte de éste, y su consiguiente inclusión o su exclusión en el Registro de Montes Protectores se hará por el órgano forestal de la Comunidad Autónoma correspondiente, previo informe del propietario.

 

·        Redacción originaria

Art. 24

3. No habrá derecho de adquisición preferente cuando la transmisión lo sea a una entidad de derecho público.

 

·        Alegación

Art. 24.3

Parece conveniente incluir en esta excepción también las aportaciones de las personas físicas propietarias de montes, a personas jurídicas que creen ellos mismos, y en las que tengan participación mayoritaria que se conserve en el tiempo, pues establecer el derecho de adquisición preferente también en estos casos parece excesivo.

 

Redacción alternativa

 

No habrá derecho de adquisición preferente cuando la transmisión lo sea a una entidad de derecho público, o se trate de aportación de capital en especie a una sociedad en la que los titulares transmitentes deberán ostentar una participación mayoritaria durante cinco  años como mínimo.

·        Redacción definitiva

Art. 25

3.No habrá derecho de adquisición preferente cuando se trate de aportación de capital en especie a una sociedad en la que los titulares transmitentes deberán ostentar una participación mayoritaria durante cinco años como mínimo.

 

·        Redacción originaria

Art. 28

1. El Plan Forestal Español, como instrumento de planificación de la política forestal española, deberá desarrollar la Estrategia Forestal Española.

·        Alegación

Art. 28.1

Incluir que el PFE es un instrumento de planificación a largo plazo de la política forestal

Redacción alternativa

 

1.      El Plan Forestal Español, como instrumento de planificación a largo plazo de la política forestal española, deberá desarrollar la Estrategia Forestal Española.

 

·        Redacción definitiva

Artículo 30.- Plan Forestal Español.

1. El Plan Forestal Español, como instrumento de planificación a largo plazo de la política forestal española, desarrolla la Estrategia Forestal Española.

 

·        Redacción originaria

Art. 29

2. El ámbito territorial de los PORF serán los territorios forestales con características geográficas, socioeconómicas, ecológicas o culturales homogéneas, de extensión superior al monte e inferior a la provincia.

·        Alegación

Art. 29.2

Eliminar la limitación al ámbito provincial del PORF. Existen supuestos de comarcas forestales homogéneas que se extienden al territorio de más de una provincia, e incluso más de una Comunidad Autónoma, que cumplen los requisitos del precepto y exigen una planificación conjunta.

Redacción alternativa

 

2. El ámbito territorial de los PORF serán los territorios forestales, con características geográficas, socioeconómicas, ecológicas o culturales homogéneas, de extensión superior al monte. e inferior a la provincia.

·        Redacción definitiva

Art. 31

4. El ámbito territorial de los PORF serán los territorios forestales con características geográficas, socioeconómicas, ecológicas, culturales o paisajísticas homogéneas, de extensión comarcal o equivalente. Se podrán adaptar a aquellas comarcalizaciones y divisiones de ámbito subregional planteadas por la ordenación del territorio u otras específicas divisiones administrativas propias de las Comunidades Autónomas.

 

·        Redacción originaria

Art. 29

5. La elaboración de estos Planes incluirá necesariamente la consulta a las entidades locales afectadas y a los demás agentes sociales e institucionales interesados, así como los trámites de información pública.

·        Alegación

Art. 29.5

Parece conveniente que se de traslado directamente a los propietarios de terrenos incluidos en el PORF. La información pública no basta, dado que no es comparable el número de propietarios afectados, por ejemplo, por un plan urbanístico, con la de propietarios afectados por un PORF, que suele ser un número limitado y perfectamente identificables.

 

Redacción alternativa

 

5. La elaboración de estos Planes incluirá necesariamente la consulta a las entidades locales afectadas y a los demás agentes sociales e institucionales interesados, así como los trámites de información pública, y notificación para alegaciones a los propietarios cuya titularidad conste en el Registro de la Propiedad.

 

·        Redacción definitiva

Art. 31

7. La elaboración de estos Planes incluirá necesariamente la consulta a las entidades locales y, a través de sus órganos de representación, a los propietarios privados afectados y a los demás agentes sociales e institucionales interesados, así como los trámites de información pública.

 

·        Redacción Originaria

Art. 33

2. El órgano forestal de la Comunidad Autónoma regulará los aprovechamientos no maderables. Los aprovechamientos de pastos deberán estar expresamente regulados en los correspondientes instrumentos de gestión forestal o PORF en cuyo ámbito se encuentre el monte en cuestión.

·        Alegación

Art. 33.2

No se entiende por qué solo los aprovechamientos de pastos se han de incluir en los PORF, o en los instrumentos de gestión forestal.

Redacción alternativa:

 

2.      El órgano forestal de la Comunidad Autónoma regulará los aprovechamientos no maderables. Dichos Los aprovechamientos de pastos deberán estar expresamente regulados en los correspondientes instrumentos de gestión forestal o PORF en cuyo ámbito se encuentre el monte en cuestión.

·        Redacción definitiva

Art. 36

3. El órgano forestal de la Comunidad Autónoma regulará los aprovechamientos no maderables. Dichos aprovechamientos, y en particular el de pastos, deberán estar, en su caso, expresamente regulados en los correspondientes instrumentos de gestión forestal o PORF en cuyo ámbito se encuentre el monte en cuestión.

 

·        Redacción originaria

Art. 34.2

a) Cuando exista proyecto de ordenación, plan dasocrático o instrumento de gestión equivalente, o el monte esté incluido en el ámbito de aplicación de un PORF, el titular de la explotación del monte deberá notificar previamente el aprovechamiento al órgano forestal de la Comunidad Autónoma, al objeto de que ésta pueda comprobar su compatibilidad con lo previsto en el instrumento de gestión o, en su caso de planificación. La denegación o condicionamiento del aprovechamiento sólo podrá producirse en el plazo de un mes mediante resolución motivada.

·        Alegación

Art. 34.2.a)

El termino “compatibilidad” para hacer referencia a la relación entre el aprovechamiento y el instrumento de gestión  no parece el más adecuado. Se sugiere el de “conformidad”, mucho más preciso y exigente.

 

Redacción alternativa:

 

a) Cuando exista proyecto de ordenación, plan dasocrático o instrumento de gestión equivalente,  o el monte esté incluido en el ámbito de aplicación de un PORF, el titular de la explotación del monte deberá notificar previamente el aprovechamiento al órgano forestal de la Comunidad Autónoma, al objeto de que ésta pueda comprobar su conformidad compatibilidad con lo previsto en el instrumento de gestión o, en su caso, de planificación. La denegación o condicionamiento del aprovechamiento sólo podrá producirse en el plazo de un mes mediante resolución motivada.

·        Redacción definitiva

Art. 37

a)     Cuando exista proyecto de ordenación, plan dasocrático o instrumento de gestión equivalente, o el monte esté incluido en el ámbito de aplicación de un PORF y éste así lo prevea, el titular de la explotación del monte deberá notificar previamente el aprovechamiento al órgano forestal de la comunidad autónoma, al objeto de que éste pueda comprobar su conformidad con lo previsto en el instrumento de gestión o, en su caso, de planificación. La denegación o condicionamiento del aprovechamiento sólo podrá producirse en el plazo que determine la normativa autonómica mediante resolución motivada, entendiéndose aceptado caso de no recaer resolución expresa en dicho plazo.

 

·        Redacción originaria

Art. 34.2

b) Caso de no existir dichos instrumentos, el titular de la explotación del monte deberá comunicar al órgano forestal de la Comunidad Autónoma su proyecto de aprovechamiento. Este órgano emitirá una autorización preceptiva para dicho aprovechamiento. Si no recae resolución expresa en el plazo de 3 meses, se entenderá desestimada la solicitud. El titular podrá optar por que dicho órgano forestal realice el señalamiento y establezca las condiciones de ejecución del aprovechamiento.

·        Alegación

Art. 34.2.b)

Que el plazo de resolución para la Administración forestal sea de tres meses resulta excesivo, pero ya raya en lo inaceptable que el régimen del silencio sea negativo. Aunque se pueda entender como una vía indirecta de fomentar la redacción de instrumentos de gestión, no parece que en este caso el fin justifique los medios. Se propone una redacción más sencilla, conservando el amplio plazo de tres meses, pero con régimen de silencio positivo.

 

Redacción alternativa:

 

b) Caso de no existir dichos instrumentos, el titular de la explotación del monte deberá comunicar al órgano forestal de la Comunidad Autónoma su proyecto de aprovechamiento. Este órgano emitirá una autorización preceptiva para dicho aprovechamiento. Si no recae resolución expresa en el plazo de 3 meses, se entenderá desestimada la solicitud. El titular podrá optar por que dicho órgano forestal realice el señalamiento y establezca las condiciones de ejecución del aprovechamiento. La denegación o condicionamiento del aprovechamiento sólo podrá producirse en el plazo de tres meses mediante resolución motivada.

·        Redacción definitiva

 

Artículo 37

b) En caso de no existir dichos instrumentos, el titular de la explotación del monte deberá comunicar  previamente al órgano forestal de la comunidad autónoma su plan de aprovechamiento de acuerdo con la regulación autonómica al efecto. Este órgano emitirá una autorización preceptiva para dicho aprovechamiento en el plazo que determine la comunidad autónoma. En caso de silencio administrativo se entenderá estimada la solicitud. Si la contestación fuese negativa deberá justificarse técnicamente.

·        Redacción originaria

No existía

·        Alegación

Se planteó como alegación al artículo 5.2.b) que versa sobre que no tienen la condición de monte los terrenos urbanos.

Art. 5.2. b)

 

Se debería limitar la posible urbanización de montes, ya que tal y como está redactado, se presta a que pierdan su carácter de terreno forestal por la simple planificación urbanística.

 

Redacción alternativa

2. No tienen la consideración de monte:

(…)

b) Los suelos urbanos y aquellos otros suelos que excluya la Comunidad Autónoma en su normativa urbanística. Será preceptivo un informe de la autoridad forestal sobre los instrumentos urbanísticos que afecten a la calificación de terrenos forestales. Dicho informe será vinculante si se trata de montes catalogados o protectores.

 

Justificación

 

En la Exposición de Motivos se indica que se da entrada a las Comunidades Autónomas en el margen de regulación sobre suelos urbanos y urbanizables. Sin embargo, resulta arriesgado dejar en manos de las Comunidades Autónomas una cuestión tan importante, ya que puede que éstas no lo regulen, o lo hagan de forma deficitaria, dejándolo en definitiva al planificador municipal, que puede tener intereses espúreos.

 

La protección que ofrece el anteproyecto a los montes, para evitar su urbanización es, a todas luces, escasa. Esta es una cuestión básica, en la que puede entrar el Estado a tenor del criterio sentado por el Tribunal Constitucional en su sentencia nº 61/1997 de 20 de marzo que considera competencia estatal el régimen urbanístico de la propiedad del suelo, y que ha permitido que se dicte la Ley 6/1998 de 7 de abril en la que se regula el régimen del suelo no urbanizable.

En dicha Ley que tiene el carácter de legislación básica y que por lo tanto ha de ser respetada por todas las CCAA., se establece:

 

Art. 9. Suelo no urbanizable.

Tendrán la condición de suelo no urbanizable, a los efectos de esta Ley, los terrenos en que concurran alguna de las circunstancias siguientes:

1º Que deban incluirse en esta clase por estar sometidos a algún régimen especial de protección incompatible con su transformación de acuerdo con los planes de ordenación territorial o la legislación sectorial, en razón de sus valores paisajísticos, históricos, arqueológicos, científicos, ambientales o culturales, de riesgos naturales acreditados en el planeamiento sectorial, o en función de su sujeción a limitaciones o servidumbres para la protección del dominio público.

2º Que el planeamiento general considere necesario preservar por los valores a que se ha hecho referencia en el punto anterior, por su valor agrícola, forestal, ganadero o por sus riquezas naturales, así como aquellos otros que considere inadecuados para un desarrollo urbano.

 

De este precepto se desprende que los Ayuntamientos, al redactar el Plan General Municipal ( o las normas Subsidiarias que sustituyan a éste) en las que se clasifica el suelo, se encuentran obligados a considerar como suelo no urbanizable los montes que gocen de algún régimen especial de protección, en razón de su valor paisajístico o ambiental (art. 9.1.).

 En cuanto a qué deba entenderse como “régimen especial de protección”, parece evidente que estarían todos los montes del dominio público forestal (catalogados o no), y los privados protectores.

Sin embargo, a la vista de que existen supuestos reales en que un Plan General de Ordenación Urbana o instrumento equivalente, ha considerado suelo urbanizable un monte catalogado, y recordando que la inclusión en el Catálogo y en el Registro de Montes Protectores no es automática, parece imprescindible introducir alguna limitación que opere, de forma radical, frente al planificador urbanístico.

 

Según el artículo 9.2 de la Ley del Suelo,  el planificador municipal considerar suelo no urbanizable el que considere necesario proteger por su valor forestal (art. 9.2.), pero de la dicción del precepto no se desprende una obligación, sino todo lo contrario, será el planeamiento general el que determine si por su valor forestal un suelo debe ser protegido ó no.

 

Si se tiene en consideración que el suelo que no haya sido preservado por alguna de estas razones como no urbanizable tendrá el carácter de urbanizable, parece imprescindible completar el enunciado del artículo 5.2 c) del Anteproyecto de la Ley de Montes, pues de lo expuesto se desprende que con la redacción actual no se obtiene la protección del monte que parece deseable, a la vista de la Exposición de Motivos,  sobre todo con los privados no protectores.

 

Es por ello que parece conveniente exigir con carácter inexcusable informe del órgano forestal de la Administración autonómica, que será el que, con conocimiento de causa, podrá pronunciarse sobre el valor forestal de los terrenos e impedir que se urbanicen.

·        Redacción definitiva

Articulo 39.- Delimitación del uso forestal en el planeamiento urbanístico.

Los instrumentos de planeamiento urbanístico, cuando afecten a la calificación de terrenos forestales, requerirán el informe de la Administración forestal competente. Dicho informe será vinculante si se trata de montes catalogados o protectores.

 

·        Redacción originaria

Artículo 37.- Cambio del uso forestal.    

 

El cambio del uso forestal de un monte cuando no venga motivado por razones de interés público, y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 17.4, tendrá carácter excepcional y requerirá informe preceptivo y vinculante del órgano ambiental competente.

·        Alegación

Art. 37.1

 Incluir que el cambio de uso forestal debe ser autorizado por el órgano forestal. Esto, que es, obvio no se dice, sin que se alcance a comprender el sentido de tal omisión.

Redacción alternativa:

1. El cambio del uso forestal de un monte deberá ser autorizado por la Administración forestal. Cuando no venga motivado por razones de interés público, y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 17.4, tendrá carácter excepcional y requerirá informe preceptivo y vinculante del órgano ambiental competente.

·        Redacción definitiva

Artículo 40. Cambio del uso forestal y modificación de la cubierta vegetal.         

 

1. El cambio del uso forestal de un monte cuando no venga motivado por razones de interés general, y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 18.4 y de la normativa ambiental aplicable, tendrá carácter excepcional y requerirá informe favorable del órgano forestal competente y, en  su caso, del titular del monte.

 

2. La Administración forestal competente podrá regular un procedimiento más simplificado para la autorización del cambio de uso en aquellas plantaciones forestales temporales para las que se solicite una reversión a usos anteriores no forestales.

 

3. La Administración forestal competente regulará los casos en los que, sin producirse cambio de uso forestal, se requiera autorización para la modificación sustancial de la cubierta vegetal del monte.

 

·        Redacción originaria

Art. 38.3

(…)

En la elaboración o posterior aplicación del Plan, las Comunidades Autónomas podrán delimitar zonas de peligro por riesgo de inundaciones o coladas de nieve que afecten a poblaciones o asentamientos humanos permanentes. Estas zonas deberán contar con planes específicos de restauración hidrológico-forestal de actuación obligatoria para todas las Administraciones Públicas.

·        Alegación

Art. 38.3, segundo inciso

Sustituir el término “coladas”, que no es adecuado para referirse a la nieve, por el de “aludes” o “intrusiones”

Redacción alternativa:

 

En la elaboración o posterior aplicación del Plan, las Comunidades Autónomas podrán delimitar zonas de peligro por riesgo de inundaciones o intrusiones coladas de nieve que afecten a poblaciones o asentamientos humanos permanentes. Estas zonas deberán contar con planes específicos de restauración hidrológico-forestal de actuación obligatoria para todas las Administraciones Públicas.

·        Redacción definitiva

Art. 41.4

(…)

En la elaboración o posterior aplicación del plan, las comunidades autónomas podrán delimitar zonas de peligro por riesgo de inundaciones o intrusiones de nieve que afecten a poblaciones o asentamientos humanos. Estas zonas deberán contar con planes específicos de restauración hidrológico-forestal de actuación obligatoria para todas las Administraciones Públicas.

 

·        Redacción originaria

Art. 43

3. Para cada zona de peligro se formulará un plan de defensa que, como mínimo, deberá considerar:

(…)

Los trabajos de carácter preventivo que resulte necesario realizar, incluyendo los tratamientos selvícolas que procedan, áreas cortafuegos, vías de acceso y puntos de agua que deban realizar los propietarios de los montes de la zona, así como los plazos de ejecución. En el caso de montes de propiedad privada se especificará la modalidad y la cuantía de las ayudas y subvenciones que puedan concederse para la ejecución de tales trabajos, que podrán realizarse subsidiariamente por la Administración.

·        Alegación

Art. 43.3.b)

Incluir un contenido del Plan de Defensa que parece imprescindible. Recoger la posibilidad de cesiones temporales de terrenos, figura regulada en la Ley de Expropiación forzosa, que se adapta a las necesidades previstas en este precepto.

 

Redacción alternativa: 

 

b ) Los trabajos de carácter preventivo que resulte necesario realizar, incluyendo los tratamientos selvícolas que procedan, áreas cortafuegos, vías de acceso y puntos de agua que deban realizarse, así como los plazos de ejecución. Asimismo el Plan de Defensa contendrá las modalidades de ejecución de los trabajos, en función del estado legal de los terrenos, mediante convenios, acuerdos, cesión temporal de los terrenos a la Administración, ayudas o subvenciones. En el caso de montes de propiedad privada podrán realizarse subsidiariamente por la Administración. En todo caso estas obras se podrán declarar de utilidad pública por las Comunidades Autónomas.

·        Redacción definitiva

Art. 48.3.

b) Los trabajos de carácter preventivo que resulte necesario realizar, incluyendo los tratamientos selvícolas que procedan, áreas cortafuegos, vías de acceso y puntos de agua que deban realizar los propietarios de los montes de la zona, así como los plazos de ejecución. Así mismo, el plan de defensa contendrá las modalidades de ejecución de los trabajos, en función del estado legal de los terrenos, mediante convenios, acuerdos, cesión temporal de los terrenos a la Administración, ayudas o subvenciones o, en su caso, ejecución subsidiaria por la Administración.

·        Redacción originaria

Artículo 45.- Restauración de los terrenos forestales incendiados.

 

1.      Deberán garantizarse las condiciones para la restauración de la vegetación de los terrenos forestales incendiados, quedando prohibido, como regla general, el cambio del uso forestal por razón del incendio. Las Comunidades Autónomas determinarán, de acuerdo con sus características, las excepciones a dicha regla, los plazos de la prohibición y los procedimientos para hacerla efectiva.

 

2.      Las Comunidades Autónomas fijarán las medidas encaminadas a la restauración de la vegetación forestal afectada por los incendios, que en todo caso incluirán el acotamiento al pastoreo durante el plazo que determinen, que deberá ser superior a un año.

·        Alegación

Art. 45.1

No es de recibo que una cuestión fundamental, como es la prohibición de que se urbanicen los terrenos incendiados, se relegue a las Comunidades Autónomas.

Redacción que se propone: 

1. En ningún caso podrá autorizarse el cambio de uso para los terrenos forestales incendiados durante un plazo de treinta años. Deberán garantizarse las condiciones para la restauración de la vegetación de los terrenos forestales incendiados., quedando prohibido, como regla general, el cambio del uso forestal por razón del incendio. Las Comunidades Autónomas determinarán, de acuerdo con sus características, las excepciones a dicha regla, los plazos de la prohibición y los procedimientos para hacerla efectiva.

 

Justificación:

 

La reclasificación por el planeamiento de lo que era un monte, cuando a causa de un incendio pierde la masa arbórea que constituía el motivo de su consideración  como suelo no urbanizable es un riesgo que se ha hecho efectivo en España en demasiadas ocasiones. La recuperación del bosque es muy costosa, a veces muy difícil por la transformación sufrida por el suelo, y siempre se produce a largo plazo. Por el contrario, la utilización urbanística de estos espacioso asolados se presenta como una de las únicas posibles con garantía de rentabilidad, y en principio estos suelos son candidatos a la reclasificación.

 

La Ley de incendios de 1968 recogía la facultad del Ministerio de Agricultura para disponer en estos casos la obligación de reforestar. Sin embargo, el que se tratara de una mera posibilidad, en la práctica daba origen a incendios provocados. Por esta razón algunas leyes autonómicas, inspirándose sin duda en el derecho italiano, han adoptado una precaución para evitar los incendios que tienen  por objeto  obtener aprovechamientos urbanísticos, estableciendo la prohibición de reclasificar los terrenos incendiados.

 

Se propone el establecimiento de un límite temporal, si bien muy amplio.

 

Ello a pesar de que se podría considerar que los beneficiados con la prohibición de reclasificación de las zonas quemadas podrían llegar a ser los propietarios de terrenos vecinos, que encontrarían así  menos competencia y más posibilidades de ver convertida su finca en suelo urbanizable. Sin embargo, hay que pensar que el terreno incendiado no va a quedar yermo, sino que a la prohibición de reclasificación debe ir unida la obligatoriedad de  repoblar, para lo que se debería establecer un régimen de ayudas.

 

Art. 45.2

 

Se debe contemplar expresamente que las Comunidades Autónomas han de poner límites a los aprovechamientos o actividades que impidan la regeneración. Además, el límite al pastoreo solo a un año es escasísimo. Debería ser al menos de tres años.

 

Redacción alternativa:

 

“2  Las Comunidades Autónomas fijaran las medidas encaminadas a la restauración de la vegetación forestal afectada por los incendios, que incluirán la prohibición de aquellos aprovechamientos o actividades incompatibles con su regeneración, y  en todo caso, el acotamiento al pastoreo con un plazo  que deberá ser superior a tres un años

·        Redacción definitiva

Artículo 50. Restauración de los terrenos forestales incendiados.

 

1. Las Comunidades Autónomas deberán garantizar las condiciones para la restauración de la vegetación de los terrenos forestales incendiados, quedando prohibido el cambio del uso forestal por razón del incendio. Igualmente, determinarán los plazos y procedimientos para hacer efectiva esta prohibición.

 

2. El órgano competente de la comunidad autónoma fijará las medidas encaminadas a la retirada de la madera quemada y a la restauración de la cubierta vegetal afectada por los incendios que, en todo caso, incluirán el acotamiento temporal de aquellos aprovechamientos o actividades incompatibles con su regeneración y, en particular el pastoreo, por un plazo que deberá ser superior a un año, salvo levantamiento del acotado por autorización expresa de dicho órgano.

 

·        Redacción originaria

Artículo 63.- Tipificación de las infracciones.

 

Se consideran infracciones administrativas a esta Ley las siguientes:

(…)

b)La ocupación de montes de dominio público sin la correspondiente concesión.

(…)

f)El empleo de fuego en los montes y áreas colindantes en las condiciones, épocas, lugares o para actividades no autorizadas y, en general, el incumplimiento de las disposiciones dictadas en materia de prevención y extinción de incendios forestales.

(…)

h)La forestación o reforestación con materiales de reproducción no autorizados.

(…)

·        Alegación

Art. 63 b)

Se propone incluir en el tipo la utilización del monte sin autorización.

Redacción alternativa: 

b) La ocupación de montes de dominio público sin la correspondiente concesión, así como su utilización sin la correspondiente autorización.

Art. 63 f)

Se propone distinguir dos tipos distintos, para mayor claridad:

Redacción alternativa:

f) El empleo del fuego en los montes y áreas colindantes en las condiciones, épocas, lugares o para actividades no autorizadas.

f bis) El incumplimiento de las disposiciones que regulen el uso del fuego dictadas en materia de prevención y extinción de incendios forestales

Art. 63 h)

Resulta excesivamente ambiguo y por tanto contrario a la seguridad jurídica dado que los materiales de reproducción no se autorizan, se prohiben en su caso.

Redacción alternativa:

h) La forestación o reforestación con materiales de reproducción no autorizados prohibidos.

Art. 63 m’)

Incluir como infracción el vertido de residuos. Se debería incluir tras el apartado m), por razones sistemáticas, por lo que se propone como m’)

Redacción que se propone:

m’) El vertido no autorizado de residuos en terrenos forestales

·        Redacción definitiva

Artículo 67. Tipificación de las infracciones.

A los efectos de esta ley, y sin perjuicio de lo que disponga al respecto la legislación autonómica, se consideran infracciones administrativas las siguientes:

(…)

b) La utilización de montes de dominio público sin la correspondiente concesión o autorización para aquellos usos que la requieran.

(…)

d) El empleo de fuego en los montes y áreas colindantes en las condiciones, épocas, lugares o para actividades no autorizadas.

 

e) El incumplimiento de las disposiciones que regulen el uso del fuego dictadas en materia de prevención y extinción de incendios forestales.

(…)

g) La forestación o reforestación con materiales de reproducción expresamente prohibidos.

(…)

n) El vertido no autorizado de residuos en terrenos forestales.